opinion teresa carvajal


Ayer, por fin, después de unos largos y tristes meses para la historia de la Plaza Mayor de Salamanca, he podido pasear y disfrutar de la misma sin esa desafiante pancarta que tanto daño visual y emotivamente ha hecho a los moradores de la ciudad y a sus visitantes. ¿ Qué hemos hecho muchos vecinos de la ciudad para merecer un ultraje semejante? Durante este periodo, a menudo me he visto obligada a rodear el Ágora para no ver ese signo evidente de injuria y menosprecio hacia aquellas personas e identidades que fueron despojadas de sus pertenencias por un régimen brutal e ilegal y que aún ahora se les niega el derecho a recuperarlas.

Tengo algunos interrogantes sobre el modo de actuar de un alcalde que en nombre del ejercicio democrático, una vez en el podio del poder, lo ejerce reprimiendo, abusando , manipulando, ocultando información y coaccionando a personas, entidades, pueblos que de algún modo dependen de su influencia política y económica.

Las OCHENTA Y SEIS MIL firmas en contra de que los catalanes se lleven a su país lo que les pertenece, en su mayoría, son firmas que por diversos motivos carecen de legitimidad por los procedimientos utilizados por la actual Corporación Municipal gobernada por el PP.

Como ciudadana me pregunto ¿ Quién pago el coste de la gigante pancarta y de las pancartinas que distribuyó a los amigos? ¿ Quién pago a los ujieres que durante meses custodiaron las mesas en los edificios gobernados por el PP? ¿Quién pago Sr. Lanzarote las cartas dirigidas a todos los Ayuntamientos de Castilla y León gobernados por el PP?

Esta forma de actuar , de hacer proselitismo y ejercer el cargo abusando del mismo, me recuerda señor alcalde un dicho que se puede aplicar a sus actuaciones: “ las primeras papillas no se digieren nunca ”. Es verdad, pues de otro modo no se entiende la actitud de un alcalde que en vez de conciliar, de buscar soluciones a los problemas de las ciudad , los provoca con actitudes de épocas de triste memoria.

Para no alargarme, sólo deseo recordar que aquí son muchos y graves los problemas que padece ésta sufrida y vapuleada ciudad y que las personas responsables no toman las medidas pertinentes para resolverlos. Por ceñirnos al tema sólo voy a nombrar algunos. ¿Qué explicación se puede dar a los ciudadanos acerca del abandono del Archivo Municipal ¿ ¿ Qué razones existen para que se tolere y propicie desde el Municipio la destrucción sistemática de su Patrimonio Artístico? ¿ Qué penumbra impenetrable o espesa bruma existe en las formas o actuaciones del máximo responsable de la ciudad? No puedo entender semejantes actuaciones que sólo sirven para dividir a los ciudadanos y que me recuerdan algunas frases que he oído a personas destacadas y que hago mías: “... murió Franco pero lo peor de este País es el asimilar los millones de franquitos que siguen polulando por ahí, costará mucho tiempo digerirlos” .

Otra frase lapidaria que resume muy bien el tema de los Papeles y que piensa y dice mucha gente por estos lugares: “Lo que se intenta defender con los papeles es un lenguaje oculto, no visible, de defensa de los ganadores de la guerra”.

Queridos amigos catalanes, somos muchos los salmantinos que no queremos esta guerrilla y por esta razón me siento impulsada a hacer esta reflexión con vosotros desde una zona que fue mucho tiempo bunker del caudillo y todavía está sometida a un franquismo sociológico. Escribo estas líneas con la esperanza de que en Cataluña se publiquen, aquí aún no existe libertad de prensa.

Después de tantos años de transición a la democracia creo aún necesaria recordar esta frase lapidaria de Noel Clarasó : “ Perdona a tus enemigos; pero no antes de reducirlos a la impotencia.

Teresa Carvajal

Reflexiones sobre la pancarta del
Ayuntamiento de Salamanca