
El ejército español ha cumplido su misión en Irak “con honor, profesionalidad y eficacia”. Estas palabras del Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, pronunciadas el martes, 27 de abril, en el Congreso de los Diputados, sintetizan con exactitud lo que la ciudadanía considera al respecto y, por supuesto, no contradicen la valoración altamente positiva, manifestada por la inmensa mayoría, de las decisiones adoptadas para el regreso de las tropas a España.
Los soldados españoles han sobresalido, y esta opinión se ha expresado unánimemente por muy diversos corresponsales, por su eficacia y por su respeto a los iraquíes. Han sido el contrapunto de los “rambos”, fanáticos y terroristas que se enfrentan constantemente en aquella guerra inacabada, a la que con frecuencia algunos se refieren con eufemismos como posguerra o conflicto.
Me parece interesante, así las cosas, llamar la atención sobre la terminología empleada a propósito de este importante asunto. Sé que seguramente se trata de observaciones meramente personales, formuladas por un lego en materias militares.
Pienso que lo más acertado es hablar del regreso de las tropas y no de su retirada. Realmente no están retrocediendo en orden para alejarse del enemigo. Resulta evidente que el acuerdo no se ha basado en razones vinculadas al combate. Han de suprimirse las connotaciones de las que dispone el vocablo retirada en este sentido, puesto que conduce a un tratamiento falso e injusto de la información sobre lo que sucede efectivamente. No puede ni siquiera insinuarse que el regreso se debe a los atentados de Madrid del 11 de marzo, a una especie de derrota o de chantaje. Tampoco creo conveniente que se intente trasladar a la opinión pública la idea de que se debilita la posición de España frente a la amenaza terrorista.
No entiendo que ahora se esgrima la insolidaridad y la generación de peligros o retrocesos en la conquista militar. Si la misión fue solamente de carácter humanitario, ya finalizó por el recrudecimiento de las batallas. Incluso aquellos que defendieron la presencia militar en Irak tendrían que comprender que los soldados vuelvan a casa porque su tarea ha concluido.
|
||||
| |
|
|||
|
|
||||
|
|