opinion josé ángel gallego


Es paradójico que en el año 2004, en una sociedad plural y cambiante, sigamos aplaudiendo al "Flautista de Hamelin".

Celebramos que se aprobara el anteproyecto de ley por el cual se concede a las parejas homosexuales igualdad de derechos en materia de matrimonio, que a las parejas heterosexuales. No nos paramos a pensar que este es un derecho que siempre han o hemos tenido, lo que ha sucedido es que el "alcalde de Hamelín",(entiéndase familia aznar, grupo popular, y como no la castrante iglesia católica), se obstinaban en hacernos ver que el problema de las ratas era particular de cada uno y el hecho de contratar al flautista un favor debido a su magnifica bondad.

NO, no y no. Se acabaron las cortinas de humo. Políticos incompetentes y necios cegados de poder, que no representan los intereses del pueblo, mas que los suyos y sus propios miedos y frustraciones, Iglesia castradora que vive de espalda a sus fieles, ¿no son conscientes de que la legislación por desgracia siempre regula hechos ya consolidados y existentes en nuestra sociedad?

El concepto de familia ha cambiado y nadie tiene porque cuestionarse la capacidad de dos padres o dos madres para casarse y tener hijos. Si debería reflexionar sobre la cantidad de padres y madres homosexuales que se han visto obligados a casarse por presión social y hacer de su vida un teatro, por no hablar de los religiosos homosexuales.

Abramos los ojos, todos los ciudadanos españoles tenemos los mismos derechos y para el que no se haya enterado todavía, vivimos en un estado aconfesional!!No dejemos que nuestro país siga siendo “la España de la pandereta”.

José Ángel Gallego

El flautista de Hamelin