opinion mariajose
Y así nos quiere retratar. El "Ex" pretende convertir las elecciones del terror, la desesperación y la emoción en un golpe de efecto en el que la tontuna generalizada invadió este país. Bajo ese shock sensitivo, debe pensar el amigo de Bush que nos volvimos todos un poco tontos, perdimos el norte de la situación y nos desviamos al color equivocado, a la posición política errónea. Espabile Mr. President y trague la realidad, a sorbos, pero sin pausas. Esta España que había prestado confianza a su persona y su equipo de trabajo ha decidido, sin intoxicaciones, sin aditivos, ni edulcorantes retirársela de un plumazo.
¿Por qué? Por cualquier motivo menos por estulticia repentina, créame.

Si usted no es capaz solito, ahora tendrá tiempo, y los "palmeros" habituales de los que se rodeaba no le ayudan, permita mi buena fe para darle pistas de lo sucedido. Primero que su forma de hacer política había trascendido hacia la doctrina y este pueblo se harta de Predicadores cuando lo que quiere es un líder acorde con los tiempos. Después está el pecado de la soberbia, pecado político claro está, los otros los dejo para los profesionales del clero, sus amigos e incondicionales. La soberbia se ha comido la pizca de sensatez que lo alumbraba y ha dejado a oscuras su percepción de la actualidad social. En tercer lugar lo ha devorado el miedo, sí, el fantasma del pánico político. Sus "vaciladas" con Bush y sus abrazos con los "capos" del nuevo orden mundial, perseguidos moralmente en medio mundo, intuyo, Mr President que lo acojonó.

Ante un panorama desgarrado por la trayectoria postrera de José María llegó la mañana de la parálisis emocional de este pais. El 11 de Marzo lloramos todos...y el 12 y el 13 y hoy. Nadie reprocha a nadie más de lo que una responsabilidad política puede asumir. Me repugnan tanto los carteles de asesinos a líderes del PP como las opiniones que siguen justificando los muertos inocentes en Irak por una
guerra ilegal.

Pero me da grima, mucho coraje, mal rollo sublime que Mr. President crea que a este pais alguien: los muertos, los medios o los "otros" lo han arrastrado al lado oscuro del voto y han dejado a su partido sin el laurel de la gloria. No, Sr. Aznar, no. El autoconvencimiento llega desde la experiencia y la experiencia con usted, y los suyos, no aporta la tranquilidad necesaria que, ahora, pide a gritos ésta..."su" España.

 

Ricardo Montilla
No somos tontos, Mr. Aznar